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Concesiones viales en Colombia

Junio 13 de 2016

Concesiones Viales en Colombia

Uno de los factores que más influyó en el desarrollo del orbe fue la creación de carreteras. En el caso del Estado colombiano, se resalta la preocupación por la movilidad y accesibilidad, provistas a través del sistema de transporte.

De esta manera, se crea la figura jurídica denominada concesión entendida esta como una licencia que otorga el Estado a una persona natural o jurídica, para que, por medio de la celebración de un contrato estatal, desarrolle un bien de uso público. En Colombia, se ha desarrollado la concesión por generaciones, en lo que tiene que ver con las vías nacionales. 

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La primera generación fue financiada por el Estado, lo cual repercutió en la creación del INVIAS. Dado que para 1993 la red vial nacional estaba conformada por rutas troncales y transversales, fue de esta forma que emergieron las concesiones de primera generación que estuvieron bajo la dirección del INVIAS. Sin embargo, debido a la impericia de Colombia frente al tema, esta primera generación requirió mayor cantidad de estudios; además, se presentaron obstáculos dado que, al momento de iniciar los proyectos, no se habían adquirido los predios necesarios o no se contaba con las licencias ambientales requeridas.

La segunda generación, procuró por una mejor redistribución de riesgos y alto grado de planeación en los diseños y estudios para que mejorara el resultado. Es deber del contratista tramitar a cabalidad las licencias ambientales y prediales, lo que generó en consecuencia que se superaran falencias a nivel de estructuración técnica.

La tercera generación tuvo como propósito, en palabras del Consejo de Estado, el desarrollo de corredores viales que conectaran los principales centros de consumo con los principales centros de producción, y estos, con los puertos; dichos corredores implementaron medidas orientadas al mantenimiento cabal y pleno de las vías, unificación del criterio para el cobro de peajes y la estandarización del servicio y seguridad para los usuarios de las carreteras. Señaló también el Consejo de Estado, la implementación del concepto de gradualidad, que consiste en ejecutar la inversión de infraestructura de transporte al ritmo que lo determine la demanda de tráfico.

Por último, la cuarta generación tiene como propósito mejorar la vida de la gente, donde los transportadores paguen menos para que el mercado, los bienes y servicios salgan más económicos y los viajeros lleguen más rápido a sus destinos gracias a una serie de vías adecuadamente estructuradas y elaboradas.